Arath de la Torre, muy cancunense
En Entrevistas
(Edición 26)
Por: Laura Castro
Nací en el Distrito Federal pero soy ¡orgullosamente cancunense! Con esta respuesta inició nuestra plática con Arath de la Torre en el Hotel Fiesta Americana. Eran las cuatro de la tarde cuando algo desalineado y con un rico café, salió el versátil actor, de los más talentosos de la televisión actual.
¿Cómo es que viviste en Cancún?
Mi familia tuvo que trasladarse a Cancún por los negocios de mi papá. Ahí estudié toda mi educación secundaria y preparatoria. Cuando terminé esta última regresé a la Ciudad de México donde resido desde hace dieciséis años. Viví en Cancún pero ¡ya llovió!
¿No hubo excesos en Cancún? Te tocó vivir ahí en una etapa difícil, ¿no?
Pues fíjate que a mí me toco un Cancún muy bonito, mis amigos y yo nos íbamos de pinta a la playa; incluso venía mucho a Mérida porque jugaba tenis en el Club Campestre y participaba hasta en torneos. En Cancún tengo algunos amigos, entre ellos la familia Constante Córdoba; en Mérida tengo un buen amigo ex notario que se llama Camilo.
¿En Cancún hiciste algo relacionado con el espectáculo?
Sí. Desde que llegué formé parte del Grupo Avante. Era un nivel muy amateur pero hacíamos obras de teatro. Con mis amigos hice películas en la Casa de la Cultura. Siempre estuve ligado al arte y a la actuación, pero desgraciadamente no existía una infraestructura para desarrollarse en esos ámbitos y por eso tomé la decisión de ir a México a estudiar actuación cuando cumplí 16 años.
¿Siempre te gustó la comedia?
Mira, la comedia ha sido circunstancial en mi vida. Me considero un actor capaz de manejar cualquier tipo de género, pero la comedia ha sido una beta donde me han explotado y me he desarrollado. En México teníamos la costumbre de encasillar muchísimo a la gente: el que hace comedia solamente hace comedia y punto; pero no es así, grandes actores han demostrado que se puede trabajar en géneros diferentes. En los últimos años Jack Nicholson ha hecho sólo comedia siendo un actor que antes participaba en películas de terror como El Resplandor. Robert De Niro y Dustin Hoffman están haciendo comedia, porque finalmente, ésta es como la cereza del pastel, es tan exquisita y dinámica, tiene tantos matices, que como actor te permite explayarte más. Me gusta mucho el género, es muy noble y, cuando a la gente le agrada, te lo agradece inmediatamente. Haces como una catarsis con ella y como soy muy inseguro, entonces…
¿Eres inseguro? ¡No te puedo creer!
Cuando estoy en un escenario y comienzo a hacer un melodrama, la reacción de la gente no es tan inmediata como en la comedia. En este sentido, la comedia me da mucha seguridad y cuando hay un chiste y la gente se ríe, me siento como pez en el agua, comienzo a engolosinarme y quiero más. En la comedia tienes que conocer muy bien a la gente, conocer al público al que te diriges, porque uno no puede reírse de algo que no entendió. Pero regresando a tu pregunta, sí yo soy muy inseguro, y la gente no me cree. El otro día estaba en un café y se acercó una señora que me preguntó ¿así eres de serio? Y le dije, no señora no soy así de serio, simplemente no hablo con nadie. La gente cree que me la paso haciendo chistes e imitaciones.
¿Cómo te va con el programa Los Simuladores?
Estoy gozando un poco del éxito, ha sido una experiencia increíble. Vamos por la segunda temporada de grabaciones y el próximo abril estaremos entrando con una nueva temporada de 20 capítulos. Ha sido una sorpresa en mi carrera y un desafío porque después de La Parodia mucha gente decía "¿y ahora Arath qué onda?". Es un proyecto que me permite aterrizar nuevamente y hacer personajes más apegados a la realidad, ya no tan caricaturescos como en La Parodia.
¿Eres un actor disciplinado?
Yo siempre he dicho y no me cansaré de decir que mi objetivo es ser actor y para ello hay que tener disciplina. Uno debe de tener la capacidad para adaptarse al personaje que te pidan. Hay que entrar al escenario con la humildad en el cuerpo y en el alma para que el director pueda moldearte. Cuando yo estoy de director lo que pido a mis actores es que se dejen dirigir y que confíen en mí y lo mismo pasa cuando estoy como actor.
¿Crees que hay poca disciplina entre algunos actores?
Por supuesto, los rebasa el ego.
¿Eres irónico Arath?
Muchísimo, yo creo que la ironía es parte de mi vida y es un método de defensa muy efectivo.
¿Le ayuda a tu inseguridad?
Podría decirse que sí. Lo que pasa es que soy una persona que se desespera mucho, tengo muchas exigencias personales y me impacienta la gente que no las cumple. No me gusta el "no se puede" y en la vida estamos llenos de gente que dice "no se puede". Lucho a veces contra un mundo lleno de desgraciadas mentes, lo cual es triste.
¿Qué opinas de la política?
La verdad es que no creo mucho en los gobernantes. Es gente que cuando está en campaña y en la búsqueda del poder es muy amable, pero cuando lo consigue se olvida absolutamente de ti y de lo que eres. Me desesperan los discursos y la ineptitud con la que algunos gobernantes desarrollan su trabajo. La política debiera ser un mecanismo para ayudar a la población y tal parece que es un mecanismo de intereses personales. Hay buenos políticos en México, pero creo que el 98 por ciento sólo ve su conveniencia personal. Te lo digo porque he conocido de cerca la política, la he tenido frente a mí, la he tocado y mi decisión ha sido mantenerme alejado de ella. En El privilegio de mandar recibí algunas ofertas para unirme a campañas, pero decidí mantenerme al margen, no se me hacía justo para la gente ni para mí aprovecharme de un personaje. Ahora me invitaron a encabezar una campaña muy sana en el Distrito Federal sobre la activación física. Si mi imagen aporta algo bueno a la sociedad pues adelante, aunque no soy un destacado atleta, me considero una persona sana y cuando me plantearon este proyecto, acepté.
En tu vida personal ¿te sientes realizado con lo que estás haciendo?
No me gusta hablar de mi vida personal, sin embargo no tengo nada que ocultar. En este país cuando dices que eres feliz a mucha gente no le gusta. Pero soy feliz, tengo una hija preciosa, una esposa ejemplar y una familia muy bonita, entonces soy una persona realizada hasta ahora.
¿Cómo manejas el ego?...¡porque sí hay!
Evidentemente hay ego pues de lo contrario no sería actor, pero sólo hago uso de él cuando es necesario. Esto lo he aprendido a punta de trancazos, pues antes era ególatra cuando no debía y me he llevado golpes fuertes; ahora lo tengo dosificado. Trato de ser centrado cuando trabajo y créeme que he actuado con gente con el ego muy alto y he sabido manejarlo. Soy una persona muy adaptable y enfrento los problemas, no les doy la vuelta.
Me despedí de un Arath de la Torre diferente a como lo vemos en la televisión. Les puedo decir que platiqué con un hombre serio y amable, que todo el tiempo te observa y presta atención. L
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