Google
 

Articulos

Archivo de ediciones
Ver todas las ediciones

Agregate a nuestra lista de correos y recibe información de interes

E-Mail:
 
Entrevistas
El periodismo de PAty Chapoy
En Entrevistas (Edición 27)

Imposible imaginar TV Azteca sin Ventaneando. Imposible imaginar Ventaneando sin Paty Chapoy.

Nos guste o no, el periodismo de espectáculos lo transformó esta comunicadora al iniciar su programa en 1996. Con más de treinta años en los medios de comunicación, Paty es hoy uno de los pilares de la televisora del Ajusco.

Para unos es prepotente y hasta majadera, para otros es disciplinada y honesta. Es madre de dos jóvenes: Rodrigo y Pablo. El primero pertenece al Grupo Motel, y el segundo, estudió cine y hace videos, además de hacer televisión. Practica el budismo como filosofía de vida y nos confesó que esto les aportó a ella y a su familia todo lo positivo que tiene en la vida.

Eres blanco de muchos comentarios, Paty, ¿generas envidias en el periodismo de espectáculos?

En el mundo entero la hay. Como trabajamos en un medio público, pues sí hay muchísimos detractores que no están de acuerdo con lo que yo hago o están inconformes con lo que digo. El problema para muchos es que soy una persona que no se queda callada y saben que generalmente les voy a responder o voy a defender mis puntos de vista.

Estás en una situación difícil porque además de ser comunicadora eres ejecutiva de TV Azteca y productora de tres programas. ¿No te genera presión eso?

Sí, claro, por supuesto. Tengo la producción de varios programas de televisión que son muy exitosos como La historia detrás del mito, Top ten, Las 25 +, con un promedio de 8 a 10 producciones a la semana; conduzco una de ellas que es Ventaneando también ejerzo como ejecutiva de la empresa, esto me pone en una situación vulnerable porque de pronto creen que por defender mis intereses no estoy a favor de algunas otras producciones. A final de cuentas, creo que soy una persona muy profesional, que la empresa me ha dado la confianza y que yo confío en ellos para poder tomar mis propias decisiones en cuanto a la producción como tal.

Cuando ingresas a Azteca y haces Ventaneando, se crea un parte aguas en el periodismo de espectáculos y se transforma la noticia.

Al iniciar Ventaneando, que fue ya hace 12 años y medio, se crea un sismo dentro del medio de la comunicación porque no existía un programa de tales dimensiones; y me refiero a que Ventaneando es un programa que no se queda callado, donde yo puedo estar opinando pero también opinan los demás conductores y nuestra opinión tiene un peso en el medio en el que nosotros nos movemos; crea muchas inquietudes, y muchas inseguridades también, en todos los niveles. Por ejemplo, recientemente anuncié en Ventaneando que Andrea Legarreta, por aceptar una llamada telefónica nuestra, fue suspendida dos semanas de Televisa. Los ejecutivos de Televisa afirmaron que no fue cierto y que ese no fue el motivo, pero tampoco dicen cuál fue, y esa es una manera de darme toda la razón. Además, si lo dije fue porque tengo en mis manos esa información, no lo inventé.

¿Conocer la forma de trabajo de la otra empresa tiene sus ventajas, no?

Tengo la confianza de muchas personas que trabajan en otras empresas que me confían este tipo de información. No es anónima, simplemente no revelo las fuentes. Tan fue verdad que hicieron una aclaración al respecto. Televisa sigue ejerciendo una presión arcaica dentro de su gente. Es una empresa que no puede pretender que el público sólo vea Televisa. El público mexicano ve una cantidad de programas de televisión que no tienen que ver con Televisa y se comunican e informan con los medios de comunicación impresos y con los programas de radio. No es tan sencillo el control que ellos quieren ejercer.

¿Es mucha soberbia?

Mucha soberbia, mucho control y mucha falta de humildad. No podemos pretender que las cosas se hagan como ellos quieren porque los mexicanos ya somos muy diferentes, los mexicanos ya decidimos sobre los tres o cuatro partidos políticos importantes de este país; tan es así que ya vemos mezclas de políticos del PRI, PAN y PRD. Si ya tenemos esa apertura los mexicanos, es una tontería y una decisión muy infantil querer controlar así a su gente.

Los medios siempre te dicen que "gracias a mí eres quien eres" y eso es falso. Es soberbia. A mí cuando me dicen "es que tú has formado a fulano, sotano y perengano", lo primero que les digo es que no es cierto. Soy un instrumento que está entre el público y los ejecutivos de TV azteca, se le da el espacio a la gente para que desarrollen sus aptitudes, pero depende de ellos no de mí, por eso es bastante soberbio y muy estúpido el que de pronto digas yo la hice, yo lo creé. Nuestro trabajo es un intercambio: tú me das y yo te doy ¡y ya!

¿Qué sientes cuando le has dado la oportunidad a ciertos compañeros y deciden irse a las filas de otra empresa? ¿ No sientes cierta traición?

Desde luego que no me da igual y sí me descontrola mucho cuando han sucedido estas cosas, me crea mucha inquietud; pero, a final de cuentas, estamos viviendo en un país libre donde tomas la decisión de qué hacer con tu vida. Si no estoy en los planes de alguien y lo que te ofrece televisión Azteca no te interesa, yo no puedo hacer absolutamente nada, tú decides con quién y qué es lo que quieres hacer. Al principio es desagradable, luego se me pasa y finalmente lo único que deseo es que les vaya bien.

¿Consideras que el periodismo de espectáculos que se hace en Ventaneando como en la otra televisora, cae en el amarillismo?

Todo lo que tiene que ver con el espectáculo siempre está en el límite, porque a la información del espectáculo se le da mucho espacio y no me refiero solo a Ventaneando sino a todos los medios. Se le da mucho espacio a todo lo que tiene que ver con el rumor y con el "se dice que…"; es mucho más común que escuches a un reportero decir "se dice por ahí que tú eres ladrón" en lugar de asumir la responsabilidad de decir, yo tengo la información suficiente para decir que eres un ladrón. Como se mezcla todo lo que tiene que ver con el chisme o con el rumor, por supuesto que es muy vulnerable y por eso debes tener mucho cuidado de no caer en eso. Sobre todo cuando entras al campo de la investigación.

En Ventaneando tenemos muy claro que debemos tener la información en las manos; si no la tienes, es muy delicado dar una noticia que no puedes sustentar, por eso cuidamos mucho el ser objetivos y veraces. Por eso cuando se da una información como la de Andrea Legarreta crea mucho escozor porque es real y con eso estoy exponiendo la forma de ser de una empresa o una persona. Les cuesta mucho trabajo entenderlo y aceptarlo, sobre todo cuando se hace público.

Tienes una trayectoria de más de 30 años en la comunicación, ¿consideras que de haber permanecido en Televisa estarías en el lugar donde hoy te encuentras?

No, de ninguna forma. Televisión Azteca me dio la enorme oportunidad de poder dar mi opinión y ejercer la crítica, cosa que no se hace en Televisa. En Televisa todo es color de rosa, todo es perfecto, todo está bien, "no se muevan para que no hagan olas". Televisión Azteca es muy diferente en ese aspecto, no tiene barreras, no hay eso de que "no hables de tal o cual actor o tal empresa". En Azteca trabajamos en una libertad que es más complicada porque tienes que ejercer tu responsabilidad, cosa que no te permite Televisa.

Me siento feliz, orgullosa y cómoda de pertenecer a esta empresa. Cuando una empresa te da la confianza de que puedes hacer lo que te gusta, tienes una minita de oro que cuidar mucho.

Te conocemos como comunicadora, pero ¿cómo eres de ejecutiva?

Creo que soy seria y trato de ser, invariablemente, muy objetiva; pienso las cosas, no como a mí me gustaría que fueran, sino como a la empresa le corresponde. Trato de pensar como empresa qué me conviene tener en programación, siempre basada en mucha información sobre qué le gusta ver a la gente y en qué horario, qué quiere el teleauditorio: si quiere un programa de concursos, si quiere un programa de noticias o si quiere una telenovela; hay mucha información detrás de la televisión. Es muy interesante el estar permanentemente en el cambio intentando saber qué es lo que quiere el público. Con el rating, que es la medición del gusto del público en numeritos, es muy interesante ver que hoy día hicimos un programa y que gustó, pero cuando queremos repetir lo que gustó al día siguiente ya no quieren. Es muy interesante estar permanentemente en el cambio y es una aventura que no termina porque tal vez hoy día lo que presenté en el programa ya no les gusta mañana y tengo que truncar esa información. Pero bueno, así es el público a veces nos adora y hay veces que no tanto.

Estoy dentro de un grupo de personas que tenemos la cualidad de ver si una persona puede funcionar en pantalla, entonces yo simplemente ejerzo todo lo que he aprendido durante muchísimos años, y creo que lo estoy haciendo bien.

¿Cómo ves hoy el periodismo de espectáculos?

Estamos entrando a una etapa muy interesante de apaciguamiento. Hubo una época muy triste y muy lamentable donde irrumpían muchos jóvenes que decían haber salido de una escuela, cosa que dudo porque en una escuela te forman. Cometieron muchas faltas haciendo mucho caso a los rumores y a las suposiciones y eso le hizo mucho daño al medio del espectáculo como tal. Hoy creo que, a punta de estar trabajando con mucha objetividad y profesionalismo, las cosas se están enderezando y ya no es tan sencillo caer en rumores y mala información.

¿Se copian los estilos y las formas?

¡Claro, es tremendo! Lo interesante es que cada quien explote sus cualidades para poder lucir o sobresalir. Puedes tener influencias, pero copiando no llegas a ningún lado; las influencias son naturales hasta que encuentras tu propio camino.

¿Hay mucha competencia por tener la noticia?

Hubo un momento en que fue muy desagradable el enfrentamiento con los medios de comunicación y hoy sigue siendo fuerte. Suele pasar que cuando hay una rueda de prensa o cuando hay varios micrófonos recibiendo a alguien, es de lo más simpático cómo el único reportero que pregunta es el de Ventaneando, el resto no pregunta; es impresionante cómo se cuelgan del trabajo de uno para hacer su propio trabajo, ¡eso no se vale!, no se vale porque los artistas empiezan a ser rejegos y con toda razón porque simplemente Ventaneando les hace el caldo gordo a todos y nadie pregunta algo interesante. Es incluso hasta triste cuando alguien convoca una conferencia de prensa para anunciar algo y nadie pregunta nada, entonces ¿para qué están los reporteros? ¿Sólo para cargar una cámara o una grabadora? Hay que ser profesionales.

¿Cuál es tu opinión sobre la vida privada que defienden muchos artistas?

La vida privada es nada más al interior de tu casa, si sales de tu casa y te exhibes de la mano, del brazo, del beso, ya lo estás haciendo público. Tu puedes hacer en tu casa lo que quieras, si no están corridas las cortinas corres el riesgo de que también te estén fotografiando. Yo no digo que esté bien, y no estoy de acuerdo con eso, pero corres el riesgo de que ande por ahí suelto un fotógrafo. Pasó una cosa de lo más simpático con César Evora: resulta que César estaba en un restaurante comiendo con su esposa o con su hija, la verdad no sé con quién, y había un fotógrafo tomándoles fotos. El actor se pone furioso y sale del restaurante, se mete a su coche y le seguían tomando fotos. De repente, deja el coche a media calle y se va corriendo detrás del fotógrafo. El nunca se imaginó que de pura casualidad había una cámara de televisión y lo graba… graba la corretiza. ¿Te imaginas? No podemos dejar de grabar eso porque es como si ahorita apareciera Luis Miguel y se besa con Aracely Arámbula. Te aseguro que tú lo correteas con la grabadora y tu cámara, y yo salgo volando a buscar un camarógrafo. Esto les molesta a muchos artistas porque los exponemos tal y cual son. Es gente como tú y como yo que de repente pierde la paciencia, tienen ira, se enojan… Ellos tratan en su mayoría de guardar las apariencias. Y bueno, nosotros hacemos nuestro trabajo y ellos hacen el suyo.

Nos despedimos de Paty con una mejor idea de quién es. No ha sido su primera visita a Yucatán y nos confesó estar fascinada con nuestra tierra: He venido a lo largo de muchísimos años y es un lugar encantador; ustedes a lo mejor no lo aprecian porque es parte de su vida diaria, pero son muy cariñosos, cuidadosos en su trato y sobre todo muy respetuosos. El otro día le dije a la gobernadora que teníamos ganas de venirnos todos a vivir a Mérida "¡No, no, no, ni se les ocurra!", nos comentó en broma. L



Más articulos
Los recuerdos de una reina. Entrevista con Lulú Mena
Milenio con la fuerza de un grupo sólido
Rolando Zapata
Reynas de la Belleza y la maternidad
Silvia y Martín, unidos por el SIDA

Ver todos las articulos de Entrevistas

© Copyright 2006, Revista Laura. Todos los derechos reservados.
Tel. (999)926.69.25, Mérida, Yucatán, México. CP. 97000

Sitio desarrollado por interactivestudio.com.mx Interactive Studio