Los recuerdos de una reina. Entrevista con Lulú Mena
En Entrevistas
(Edición 23)
En 1990, Yucatán fue representado por la ojiverde Luz María Mena Bassó quien cautivó a los espectadores del concurso y muchos incluso se quedaron sorprendidos por la designación del primer lugar, ¿qué había pasado con la representante de Yucatán?
A 18 años de esta experiencia, sentadas en la terraza de casa de su mamá, platiqué con Luz María sobre los concursos de belleza y acerca de la familia. Durante la charla salieron a flote los recuerdos y, viendo las fotografías (que me dio la impresión no se veían desde entonces) regresaron las emociones de aquellos años.
¿Han cambiado los concursos para elegir a la representante de Yucatán?
En esencia creo que no. Los organizadores siempre buscan a una chica que logre transmitir algo más que la belleza física. Las actitudes también son importantes para ellos. Cuando yo participé eran muy fijados en cómo te comportabas, cómo respondías preguntas, cómo te vestías y qué tanta seguridad eras capaz de transmitir. Por otra parte, la mujer que concursaba era más natural, no con tantas cirugías como hoy…pero la culpa es de las venezolanas.
Luz María concursó en 1988 en el certamen estatal y ganó el segundo lugar. En 1990, el gobierno de Víctor Manzanilla Schaefer la invita a representar a Yucatán en el certamen nacional. En ese entonces los organizadores pretendían preparar a la nueva representante durante un año antes de concursar. El certamen tuvo como sede el estado de Veracruz.
Fue un gusto representar a Yucatán, tenía 23 años y me sentía más madura y preparada; recuerdo que llevé un hermoso terno de novia mestiza, el mismo que recién lucí en el carnaval de Mérida.
Con este terno, diseñado por Roger Rivera, Luz María obtuvo el primer lugar en la fase de traje regional. Además, en ese año la marca Dorian Grey otorgó por segunda ocasión, el título de las piernas más bonitas de México para promover sus famosas pantimedias y la guapa yucateca fue la elegida.
No me gustaba mucho ser “las piernas más bonitas de México” pero con este título viajé a Londres con derecho a representar a México en el certamen Miss Mundo. Estuve un mes y quedé en el tercer lugar de 82 participantes, todas hermosas. Además tuve la oportunidad de viajar por todo el país para promover la marca Cannon Mills y de participar en muchas obras de caridad.
Era extraño, pero cuando Lupita Jones no podía estar presente en algún evento, me llamaban a mí en lugar de llamar a las representantes de Chiapas y Veracruz, quienes habían quedado en el segundo y tercer sitio respectivamente.
¿Recuerdas la pregunta del jurado calificador?
Si claro, me preguntaron qué haría si a un compañero de trabajo le hacían alguna injusticia. En 1990 había una palabra que sonaba mucho por un programa de gobierno: solidaridad; ésta me sirvió para responder que no podíamos hablar de solidaridad en México si no la practicábamos con los demás.
Sé que eras muy solicitada, ¿no te hubiera gustado quedarte en la Ciudad de México?
Televisa me ofreció muchas cosas, entre ellas ser cantante, hacer telenovela, conducir y modelar. Actué en un capítulo de la telenovela “Mi pequeña Soledad” con Verónica Castro. Iniciaba fuerte Talía y alguien por ahí me dijo que si quería, podía ser su competencia. Durante dos años participé como invitada de algunos eventos y como jurado de concursos de belleza y, aunque me gustaba el medio, tenía otras prioridades como formar una familia. La verdad es que concibo la vida del artista como algo en solitario y preferí alejarme del medio. No me arrepiento de la decisión que tomé. Soy una mujer muy emotiva y muy cristiana. En el ambiente artístico es todo diferente. En 1996 me casé con el empresario Pedro Torres López y tengo dos hijos maravillosos, José Alejandro y Julieta, de 10 y 6 años respectivamente.
¿Eres muy pudorosa?
La mujer puede ser sexy y estar a la moda, pero lo más importante son sus valores y principios. La belleza no se pierde si no muestras el cuerpo. Cuando concursé había participantes que en su desesperación por llamar la atención se ponían una minifalda demasiado corta y trataban de ser más populares. Pienso que la verdadera belleza debe ser algo más perdurable.
¿Te cuidas físicamente?
Nunca he sido flaca y tampoco he hecho dietas, pero sí ejercicio. Con mis embarazos gané algunos kilos de más y me falta poco para estar en el peso que quiero.
Actualmente Luz María se dedica a su familia y, de vez en cuando, a actividades relacionadas con el desarrollo de los adolescentes. Por ejemplo fue invitada por el Comité de las Consagradas del Colegio Goldwin para impartir charlas de motivación, valores y actitud. Sin lugar a dudas, ella es un ejemplo de que la belleza puede ser perdurable a través de los actos.
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