La amargura de la Diabetes.
En Nutrición
(Edición 13)
La diabetes mellitus, también conocida como "la enfermedad dulce", se caracteriza por la imposibilidad de producir la suficiente insulina o por el inadecuado funcionamiento de esa sustancia al no poder "abrir las puertas" de las células y dejar que la glucosa (azúcares) entre en ellas. Así, la glucosa se acumula en la sangre y produce hiperglucemia. Como existen varios tipos de diabetes, es importante que consultes con tu médico para detectar a cuál grupo perteneces: diabetes mellitus tipo 2 (DM2), diabetes mellitus tipo 1 (DM1), diabetes mellitus gestional (DMG)
7 Hábitos Saludables Estos tipos de diabetes pueden controlarse muy bien mediante la educación en diabetes, y un poco de disciplina del paciente y de su familia. Este conocimiento deberá transformarse en acciones que conduzcan a cambios de conducta y en el estilo de vida. La educación en diabetes también apoya el autocontrol, la responsabilidad que cada uno tiene sobre su diabetes, así como la toma de decisiones informadas. Recuerda que la atención de tu diabetes no se limita a los medicamentos. El control metabólico se basa en la práctica de siete hábitos saludables que resultan parte fundamental del tratamiento, conócelos y llévalos a cabo:
1. Comer saludablemente: lleva un plan de alimentación personalizado y adecuado con las necesidades y gustos de la familia; es básico para tu nutrición, para mantenerte o conseguir un peso adecuado y, sobre todo, mantener niveles óptimos de glucosa. 2. Mantenerse activo: establece un plan de actividad física constante que, de acuerdo con tu condición personal, ayude a normalizar tus niveles de glucosa y contribuya al control metabólico. Camina 30 minutos diarios 6 veces a la semana; es suficiente para ver resultados. 3. Medir constantemente los niveles de glucosa: observa la variación de tu glucosa a lo largo del día, esto te permitirá la modificación del tratamiento y la identificación de elementos que afectan o ayudan a tu control. Recuerda que las cifras óptimas son de 70 a 100mg/dl de glucosa en ayuno, aunque también es importante considerar la glucosa postpradial (2 horas después de iniciar un evento de comida) o glucosa casual dentro de tu registro. Lleva un registro diario de estas cifras, te proporcionará una herramienta de gran ayuda para el médico, nutriólogo y el educador en diabetes. 4. Seguir el tratamiento médico: los antidiabéticos orales y la insulina apoyan en el control de los niveles de glucosa. Es necesario que conozcas su función y los efectos que producen en el organismo, así como sus horarios. Todo esto deberá relacionarse con los alimentos y la actividad física. 5. Aprender a enfrentar retos cotidianos: la educación es la piedra angular en el control de la diabetes. ¡Un paciente que se conoce y que conoce su condición reduce la posibilidad de presentar complicaciones y, por ende, garantiza una mejor calidad de vida! 6. Tomar una actitud positiva: implementa técnicas que ayuden a relajarte y a incorporar la diabetes a tu vida para comprenderla mejor. Aleja el estrés y la actitud negativa, te permitirá estar tranquila para aprender y poner en práctica estos hábitos saludables. 7. Reducir riesgos: aprende sobre las complicaciones agudas o crónicas de la diabetes, y cómo prevenirlas. Es importante que especialistas (oftalmólogo, odontólogo, etc.) te revisen periódicamente para la detección y control oportuno.
Tú que padeces diabetes, desarrollar estos siete hábitos te garantizará un mejor control de tu enfermedad y, por supuesto, una mucho mejor calidad de vida. Puedes iniciar poco a poco en función de tu actitud y de tu interés, pero deberás ir progresando... lo ideal sería empezar hoy mismo.
Por: Lic. en Nutrición Ina Alejandra Beristáin Navarret
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