Por: Laura Castro
La meditación es una de las herramientas más poderosas que hay para ayudarnos a restaurar la armonía dentro de uno mismo. En la meditación, nos conectamos con nuestra esencia, redescubrimos el silencio de nuestra mente y lo hacemos parte de nuestra vida.
Existen diferentes tipos de meditación. Uno de ellos es el sonido primordial, técnica originaria del conocimientos antiguo de la India fundamentado por los doctores Deepack Chopra y David Simón. Esta técnica consiste en una frecuencia vibracional a nivel cerebral que permite el desahogo emocional, mientras el cerebro regula sus funciones orgánicas.
Alejandra Jiménez Virgen, rectora del Instituto Panamericano para el Estudio, Formación e Investigación de la Ontología, nos platicó que clínica y medicamente está comprobado en todo el mundo que al hacer este tipo de desahogos emocionales se corrigen más de cien afecciones orgánicas que van de lo emocional a lo físico.
¿Cuáles son estos sonidos?, le pregunté. Los sonidos primordiales son los sonidos básicos y más esenciales de la naturaleza. Los sonidos primordiales que se utilizan en la meditación se llaman "mantras". Estos mantras son personales. O sea, hay un sonido específico o una vibración del universo según la hora y el sitio de nuestro nacimiento. Cuando los repetimos, en forma silenciosa, los sonidos primordiales (mantras) nos ayudan a aquietar la mente y en consecuencia nos permiten conectarnos con nuestra esencia verdadera, que es el espíritu.
El silencio es el lugar de nacimiento de la felicidad. Es en donde obtenemos nuestras emociones tiernas de compasión, nuestro sentido del amor. La meditación es un camino hacia la libertad y hacia el auto-conocimiento.
Al preguntarle sobre cómo empezar en este autoconocimiento, Alejandra nos dijo que para meditar lo primero que hay que tener es la intención de hacerlo y tener paz interior, lo segundo, es tener un lugar especial. Lograrlo requiere de práctica y esto lleva a tener disciplina. Cuando la tienes, puedes meditar en cualquier lugar:
"¡yo medito hasta en el avión!", expresó.
Al principio te puede parecer difícil pero durante el primer período de práctica empiezas a neutralizar tus emociones negativas, después tu mejora orgánica y posteriormente tienes la facultad para cambiar tu estilo de vida y elegir lo que es más conveniente para ti.
Para Alejandra, vivir cerca del mar como en el caso de la gente del sureste es una gran ventaja porque recibe un estímulo del sistema endócrino; el clima, la selva son estímulos sensoriales y llevan a un estado de embelezo.
Con tiempo y paciencia, meditar nos transforma la vida, nos vuelve seres más tolerantes y nos permite vivir con más tranquilidad ante cualquier situación adversa.
Si quieres conocer sobre los cursos y talleres que imparte Alejandra puedes contactar con Esperanza Nieto de Ongay al celular 99 91 113399 o entra a la página www.estudiodelser.com