Reduce tu grasa corporal
En Salud
(Edición 16)
Dr. Juan Abad
Reducir la grasa del cuerpo es un proceso que no se logra de la noche a la mañana, lleva su tiempo y más aun cuanto más grasa esté acumulada en tu cuerpo. Cada persona tiene un patrón de distribución de grasa individual. Depende mucho la genética de cada quien.
La pérdida de grasa no ocurre localmente, ya que es general, es decir, no se utiliza sólo la parte de tu cuerpo que estás ejercitando sino la de todo el cuerpo al mismo tiempo.
Sin embargo, si uno de tus propósitos es iniciar una rutina de ejercicios, las siguientes recomendaciones te ayudarán. Tener paciencia es la clave del éxito.
Alimentación
• Trata de no consumir ningún carbohidrato antes de iniciar tus ejercicios, ni siquiera fruta, al menos que seas muy sensible a presentar mareos, náuseas y/o dolores de cabeza ocasionados por la disminución de azúcar (glucosa) en tu sangre.
• Puedes comer hasta seis veces al día, pero sirviéndote porciones pequeñas, bajas en calorías y carbohidratos.
• Disminuye tu consumo de carbohidratos sobre todo de los refinados: panes, pastas, tortillas de harina, galletas de harina, harinas en general, dulces, postres, golosinas, refrescos embotellados, etc.
• No elimines por completo tus carbohidratos, ya que son tu principal combustible energético, de lo contrario puedes perder masa muscular en vez de grasa.
• Aumenta tu consumo de proteínas más carne con bajo contenido en grasa (pollo, pavo, pescados, carnes rojas magras, huevo sin yema, lácteos bajos en grasa).
• Disminuye tu consumo de grasas y de preferencia que éstas sean de origen vegetal (aguacate, aceite de olivo, semillas secas como nueces, almendras, cacahuates, etc.) Si no las combinas con carbohidratos tu cuerpo no las almacenará y así continuarás reduciendo grasa de tu cuerpo.
• Consume más verduras ya sea crudas en forma de ensaladas, al vapor, en sopas sin grasa, etc.
• Consume productos light en vez de los tradicionales; sin embargo, no te excedas con ellos ni los consumas por periodos prolongados.
• Consume una mayor cantidad de fibra vegetal: cereales de trigo, frutas y verduras altas en fibra.
• Prepara los alimentos que consumirás durante el día con anticipación (prográmate y organízate bien).
• Lee la información nutricional de los productos que consumas para enterarte de las proporciones de los nutrimientos que éstos contienen.
• Consume una mayor cantidad de agua: entre 6 a 8 vasos promedio al día.
Estas estrategias de alimentación deberán realizarse por periodos de tiempo no prolongados, ya que puede afectar la masa muscular haciendo que ésta disminuya, y después de alcanzar el objetivo de grasa perdido llevar un plan donde se calculen las cantidades adecuadas de carbohidratos para mantenerse definido y no recuperar la grasa perdida.
Ejercicio
• Realiza ejercicios aeróbicos en ayunas sin consumir alimento alguno. Evalúa tu sensibilidad a la presentación de náuseas o mareos.
• Realiza un programa de ejercicio aeróbico al menos 3 veces por semana (5 veces seria lo ideal), en los que las sesiones duren más de 30 minutos continuos.
• Monitorea tu frecuencia cardiaca o pulso, e intenta alcanzar entre un 65 a 75% de tu máxima intensidad, que es el nivel óptimo para utilizar tu grasa corporal como energía (zona de “fat burner”); no te sobrepases del 80% de tu máxima intensidad.
• Realiza algún tipo de ejercicio de resistencia (máquinas, aparatos, barras, mancuernas, etc.), pues se ha demostrado que consumen más calorías que los ejercicios aeróbicos.
Actitud mental
Mantenerte siempre motivado es la clave para alcanzar tus objetivos, dejar de luchar es comenzar a perder; tener paciencia es la clave del éxito.
Es importante tener conciencia que la genética de cada quien es diferente, aprende a reconocerla y aceptarla sin compararte con los demás, pues es el peor error que puedes cometer.
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