DECÍDE AHORA HACER LAS PACES CON TU SEXUALIDAD
En Sexualidad
(Edición 17)
Dra. Rocio Chaveste
Porque todos y todas llevamos mentalmente el Libro de Oro de nuestra vida: “Sólo hay que hallar el modo de escribirlo.” Salvador Lemis, escritor.
Ahora o nunca. ¿Hay que esperar a que todos los llamados “achaques” se apoderen de nosotras y nos resistamos a descubrir lo más hermoso de la sensualidad femenina que poseemos como un tesoro? No. Eso sería imperdonable. Al mirar atrás, en los finales del camino de la vida, tenemos que recapitular y decirnos a nosotras mismas si tuvimos una gran cantidad de experiencias intensas que nos permitan escribir un “libro de secretos” que no debería ser leído jamás. ¿Has pensado alguna vez escribir el Libro de Tu Vida? Es lógico que el libro tenga los siguientes capítulos:
Uno de ellos es tu infancia donde se generaron y se gestaron los instantes que marcarían definitivamente tu comportamiento futuro. Otro capítulo es la familia. No la que formaste o piensas tener después, sino la que te “tocó” en esa tómbola maravillosa de las causalidades. ¿Existe algún núcleo familiar “ideal”?. O por el contrario “la familia, nuestra familia” se va conformando por todos los momentos de comprensión e incomprensión, de alegrías y tristezas, de discusiones y de paz que poco a poco se van adueñando de nuestra voluntad y de nuestros cambios de ánimo. Que van forjando nuestro carácter acorde a la personalidad que ya traemos desde los genes del nacimiento.
Otro capítulo atiende a las decisiones. Pasito a pasito hemos ido tomando decisiones. Afortunadas o desafortunadas, pero en la mayoría de los casos prevalece el bien. La noble intención, las ganas de ayudar a otros (trátese de nuestros seres queridos inmediatos o de nuestras amistades e incluso de gente desconocida a la que le acarreamos un gran bien sin pedir nada a cambio.) El otro apartado es el YO. ¿Cómo hemos ido formando esa estructura flexible que conforma la pirámide sagrada de mente/ cuerpo/ alma/ psicología/ acciones/ decisiones/ logros/ pérdidas/ temores/ creaciones/ fortalezas/ camino propio?
Otra división de nuestro libro está dedicada con suficiente franqueza a nuestras fantasías sexuales. Ellas ocupan un gran porcentaje de la mente y de nuestra tendencia humana a acercarnos a lo que consideramos belleza, excitación/ orgasmo/ necesidad de sentirse amada, deseada. Y por último nuestra postura frente a la avalancha de imágenes masculinas y femeninas que aparecen bombardeando nuestros sentidos desde la marca de un perfume, las mantas espectaculares que vemos desde el coche, el parpadeo de la TV y los artistas que nos “venden” todo el tiempo desde la relación de lo que comemos o usamos con ídolos de la mercadotecnia. No podemos escapar a todo eso, amigas. Estamos atrapadas a través de los sentidos.
Un emotivo capítulo es sobre los seres que hemos amado hasta los que ocupan nuestros días actuales (desde la figura de nuestro propio padre o madre hasta la de nuestros hijos o sobrinos, hermanos y personas allegadas.) Cada uno es un personaje que influye sobre nosotras más de lo que creemos. Una sola palabra basta para que se nos derrumbe el mundo o para que construyamos nuevas sendas a través de las cuales llegar a confiar en nosotras mismas. ¡Y qué importante es poder confiar en que cuanto hagamos a partir de ahora es bueno para una misma o para alguien!
Sin embargo, el que “tememos escribir” es el que se va redactando cuando colocamos la cabeza en la almohada y aparece auténticamente un sentido de vacío, de remordimientos, de menudas culpas, de dudas por resolver, de escondida infelicidad. Entonces nos preguntamos: ¿estoy realmente con la persona que amo? ¿Hice una “buena” elección o fui “elegida” de entre otros prospectos? ¿Era esto con lo que yo soñaba desde la enseñanza preparatoria? ¿Existen los príncipes azules o sólo fue otra mentira para defender un porvenir que no existía? ¿Soy dichosa sexualmente hablando?
Entonces el libro tiene un epílogo o parte final donde debo llegar a la conclusión de que si no “hago las paces con mi sexo” todo se convierte en una carga pesada donde no se ve la luz al fondo del túnel. Y para hacer las paces con mi sexo debo pensar en las siguientes preguntas que ayudarán a responder a los cuestionamientos del último capítulo:
¿Cuido mi cuerpo para el amor que viene desde fuera o cuido mi cuerpo por amor a mí misma? ¿Dedico largos instantes de soledad en el baño o en la habitación –sin ser molestada ni observada- para redescubrir mis zonas más íntimas? ¿Aún me atan con cadenas las costumbres del siglo pasado donde el sexo femenino era considerado un “evitable pecado” imposible de mencionar, como si no existiera? ¿Tengo el valor y el arte de convencer con temas suficientemente sustentados como para platicar de estas cuestiones con mi pareja para pedirle que hagamos un trato sano de nuestras relaciones para colmar las fantasías y reinventar la magia del amor y de la satisfacción que esto trae?
¿Puedo discutir este artículo sobre “El Libro Intimo de mi Vida Secreta” con mis amigas sin temor a que se burlen? ¿Podré lograr que ellas se sumen al trabajo de creación íntimo y comiencen conmigo una tertulia literaria femenina para ver cuál termina primero de escribir su libro? Si logro una gran parte de estos pasos estaré haciendo algo importante por mí misma. Habré pegando, plumita a plumita sobre dos alas para emprender un vuelo extraordinario y divino que me llevará a regiones donde seré Wendy otra vez: la más apasionada enamorada de Peter Pan.
Amiga, si algo debe aprender una mujer actual, es a dar rienda suelta a todo aquello que pasó años reprimiendo, maltratando, ocultando, convirtiendo en un sedimento amargo, como una sopa que no se desea tomar... Será como “volver a nacer”, pero con una experiencia riquísima, vastísima, llena de picardías nuevas y de modernidad.
¿Puedes ser capaz de hacer las paces con tu propio sexo?
Todo es VOLUNTAD. No hay que posponer las cosas. De ti depende la respuesta, pero para ello detente, compra un cuaderno hermoso en una papelería, una pluma de tinta negra o azul o rosa y comienza a escribir siguiendo los pasos que te he propuesto. Lo demás es fácil. Llega sin problemas. ¿Y sabes por qué razón? Porque todo permanece dentro de tí: desde adolescente no has perdido nada. Tus fantasías te guiarán hacia el encuentro de ti misma y de tu sagrada sexualidad.
Comparte eso con quien amas y verás que no era tan complejo después de todo. ¡Adelante! ¡Sonríele a la vida y desnúdate frente al espejo del Tiempo!
|