EROTISMO EN LA PAREJA
En Sexualidad
(Edición 18)
Por Rocio Chaveste
“Me sentía mortalmente triste.
El mundo me parecía un espacio inmenso, apto sólo para la miseria y los sufrimientos… el hombre: un ser perdido; la vida, sin esperanza…
Pero apenas te vi de pie junto al fuego, la oscuridad del mundo me pareció menos intensa y la vida no del todo perdida, porque si existo es sólo para amarte.
Eso lo he comprendido.”
Salvador Lemis,
obra teatral, La Cruzada de los Niños.
El término “erotismo” viene de la palabra Eros, o sea, hace referencia al Dios del Amor en Grecia. Un amor pleno es aquel que nos colma en todos los niveles posibles. Y sólo si existen los tres elementos básicos que se deben incorporar a la sexualidad: la sensualidad, el erotismo y el amor, es que la plenitud llega a una gradación que ni siquiera sospecharíamos.
Amiga, cada pasito que damos en nuestro aprendizaje amoroso es para lograr no sólo una plenitud en el ámbito amoroso, sino también en el pasional y en el cotidiano. “Pienso, luego existo.” Dijo el filósofo de la antigüedad clásica. Nosotras añadiríamos: “Amo, luego existo.” Hay que colmar la vida de Amor. Y el Amor no sólo se refleja en la esperanza de que otro ser nos inspire el mayor de los bienes y de los dones que somos capaces de recibir, sino que este Amor del que somos portadoras claves, debe integrarse a cada aspecto de nuestra vida.
Regar una planta, peinar un niño, acariciar una espalda, observar cómo se mueven unas manos hermosas, acariciarnos bajo la ducha o en el jacuzzi o en una bañera espumeante… Amar es el vínculo que establecemos con nuestras acciones más pequeñas hasta las más grandes. Y si a eso le añadimos el aderezo especial del “erotismo”, podemos ejercitarlo incluso comiendo una fruta: un mango, una papaya, un durazno, una fresa… ¡ensaya y aprenderás! Ésa es la lección de hoy.
El erotismo se define como la reacción que un estímulo cualquiera produce en nuestro cuerpo. Una canción, una vestimenta sexy, una caricia o un susurro pueden erotizar el ambiente y encender la llama de la pasión entre dos personas. O simplemente tú sola, dentro de tí, puedes recibir los estímulos del mundo de manera absolutamente erótica. Te conoces y sabes qué es lo que te gusta, qué es lo que te “llena” y colma todas tus emociones primarias, básicas.
Hazlo. No te cuestiones si eso está bien o mal hecho, simplemente conócete. Amiga, si tu mundo se basa en “la condición erótica”, eso quiere decir que vas bien, que estás comprendiendo el sabor de las delicias de la Vida. Y eso se ve, se trasluce cuando caminas, cuando agarras una copa, cuando acomodas unas flores en un jarrón de vidrio, cuando subes a un coche, cuando usas unas escaleras, cuando ríes descaradamente o cuando sonríes con la intención más pícara o maligna del mundo…
Si estás “eróticamente viva” la Vida será una extraña orquídea que se abrirá sólo para tí. Visualiza esta imagen y comprenderás el significado de lo que intento transmitirte. El erotismo es un componente básico, pero no el único, porque toda la parte afectiva, respeto, comunicación y solidaridad son elementos importantes que se complementan.
Tiene que ver con la capacidad de disfrutar de una manera integral: donde participa (tu) mi cuerpo y (tus) mis sentimientos, donde hay un placer que debe satisfacer a ambos, donde se expresa lo que nos gusta: ¡pero esto implica tener un conocimiento nuestro y de la pareja! No estar a ciegas o sordas al flujo maravilloso de la Vida. Debe haber ciertas condiciones de igualdad y equidad, así como confianza, tanto dentro de la cama como fuera de ella. La razón de nuestras emociones es saberlas utilizar armónicamente.
¿Conoces tus emociones? Ya hablaremos de ésto en nuestros próximos números… Muchas parejas pierden el erotismo con el paso de los años, recuperarlo es fundamental para que su relación sea plena, placentera y llena de gozo. Tantas son las posibilidades y los gustos, que la pareja tiene que descubrir qué les resulta erótico y echar mano de ello para mejorar su relación.
Y me atrevo a preguntarte, amiga mía: ¿Sientes que
“has perdido” el nivel de erotismo y complacencia?
Atención a lo que voy a explicarte ahora. La función fundamental no es sólo complacer y tener orgasmos, sino tener un mayor desarrollo como persona, ser más vital, disfrutar el placer tanto sexual como en otras áreas de la vida. Lo mejor es poder hablar, expresar y saber qué nos gusta y qué no nos complace. Para eso se necesitan tiempos de comunicación y tiempo para estar solos. Donde se escuche incluso la respiración del otro. A la luz de las velas, con el aroma de incienso que prefieras y el sonido de una música que coloques sin que el otro lo note y que venga por sutiles oleadas.
No se te ocurra poner un CD de Heavy Metal con altavoces a la hora de generar una atmósfera de erotismo y sensualidad, ¿eh?. Puedo recomendarte los nuevos discos estilo “chill out”, que contienen unas sonoridades magníficas para atmósferas de despertar los sentidos en toda su amplitud. Con respecto a los preliminares, (o sea, al tiempo que se requiere para preparar al cuerpo a recibir lo que necesita, en determinado estado de excitación sexual), la duración deseada es muy diferente para los hombres y para las mujeres.
Un hombre necesita pocos preliminares, ya que su excitación aumenta con bastante rapidez, porque una excitación localizada en la zona sexual basta para funcionar (caricias, fellatio, leves roces, etc); el hombre no tiene necesidad de erotizar todo su cuerpo. La mujer en cambio sí: ¡necesita que todo su cuerpo sea erotizado para sentir excitación en la zona genital!
Estamos hablando de una gran ventaja. Se dice que una mujer necesita 10 veces más de preliminares que un hombre. Por lo tanto, estamos hablando de una considerable diferencia. No es una regla de oro para medir a todos por igual, no es rasero común, ya que cada ser humano es un universo. A lo mejor tú, amiga, no requieres de muchos minutos, sino de menos tiempo.
Como el reciente caso del guapo actor Ralph Fiennes, quien hizo el amor con una aeromoza en el baño de un avión, lo que suscitó un gran escándalo a nivel internacional. No creo que la aeromoza requiriera de tanto tiempo para excitarse. Para las que no lo recuerdan, se trata del actor que interpretó “El paciente inglés”… Y si Brad Pitt me guiña el ojo…, pues…, no creo que tampoco tarde tanto tiempo.
¿Cómo recuperar el elemento erótico en el caso de una pareja que lo haya perdido? La comunicación es la clave, aunque también lo son aspectos de “la higiene” y de “lo físico” que hay que mantener, conservar, observar. Lo mejor sería comunicarse tempranamente en la relación, para no generar resentimientos.
Lo esencial es divertirse juntos, en ciertos momentos se puede disfrutar más con una “relación rápida“, placer y sonrisa incluidos. Por tanto, la carga de complicidad y de picardía, sentido del humor y del gusto, deben prevalecer por encima de cualquier otro tipo de puente emotivo. Si no “te ríes y te diviertes” con tu compañero amoroso, la relación puede no estar exenta de varios peligros: agriarse, amargarse, oscurecerse, convertirse en un idilio tormentoso y devastador, en una relación destructiva o en una agotadora manera de intentar salvar las cosas de un naufragio inminente.
Y cuando una pareja termina su “cuarto de hora”, acaba su pasión, comienza a cambiar sus formas y puede sobrevenir una secuencia de crisis que deviene en un conflicto mayor, llegando incluso a la violencia y la falta de respeto. Hay que estar alertas. El Amor debe ser un jardín intensamente vivo, mutable, cambiante, armónico y de buenas vibraciones en pareja.
Lo importante es redescubrir la sensualidad individual, para tener un mejor contacto con la pareja y compartir un momento erótico -como cada día del año- de manera distinta, como si cada día fuera un nuevo misterio que hay que desentrañar. 365 maneras de cocinar nuestra forma de entregar y de recibir los lazos amorosos. Y cuando digo “lazo” no pienso en una horca, claro está, sino en el moño de un regalo erotizado por sus proporciones y alcances emocionales, vivenciales y sentimentales…
Una manera de lograrlo es a través de la NARRATIVA ERÓTICA que contribuye a identificar los tabúes y creencias propios en relación con la sexualidad. Siéntense uno frente al otro mirándose a los ojos y comiencen a leer pausada y alternadamente, dándose tiempo para observar las reacciones de la pareja ante el relato. Para esto es de suma importancia la disposición de ambos, el respeto, fomentar la confianza y la aceptación de los sentimientos.
Hay unas ediciones españolas de color rosado llamadas “La sonrisa vertical”, de venta en nuestras librerías, que publican lo más ardiente y fino del erotismo literario: compren esas novelas. Y si se percatan: una sonrisa vertical es la forma de la vagina… La alusión es directa.
Tips que pueden ser útiles en el restablecimiento del erotismo en la pareja:
1. Disposición para darle un giro más erótico a su sexualidad.
2. Recurrir a la literatura erótica como modo de agudizar los sentidos y liberar las fantasías a través de la imaginación.
3. Creatividad e inventiva. Constantes. Sin cansancio, sin repeticiones…
4. Buscar el placer mutuo y no de forma egoísta, el individual.
5. Cansancio y deseo no hacen una buena pareja, es preferible descansar antes. Y decirlo en caso de que se necesite. Sin malentendidos.
6. No sea un ser pasivo, dejándole siempre la responsabilidad al otro. Esto termina por “cansar” mentalmente a su pareja.
7. Hágase un tiempo y un espacio.
8. No maneje su sexualidad de forma rutinaria. Invente nuevas técnicas para producir el encuentro.
9. Si se mantiene en un buen estado físico, podrá expresar mejor su sexualidad.
10. Es bueno compartir un buen momento con la pareja antes de iniciar la relación ya sea por medio de una cena, una película o un paseo.
11. No trate de imitar a sus amigos o conocidos, cada pareja es única y no hay un método perfecto.
12. Sexo programado es sexo arruinado, háganlo cuando tengan ganas y surja la oportunidad.
13. Exprese con libertad sus sentimientos, es una forma de permitirle a su pareja que lo entienda, confíele sus deseos.
Para terminar, amiga, he leído que las investigaciones muestran que las parejas recientes hacen el amor una media de 13 veces al mes. Más de un 50 % hacen el amor de 3 veces por semana o más. Después de 5 años de vida en común la media desciende a 9 ó 10 relaciones sexuales al mes. En este descenso del ritmo sexual no influye la edad. Así que, entrégate sin temor y con toda la pasión de que somos capaces./ Kanankil, A.C. rchaveste@hotmail.com
El término “erotismo” viene de la palabra Eros, que hace referencia al Dios Griego del Amor.
¿Cómo recuperar el elemento erótico en una pareja?
Lo esencial es divertirse juntos. La complicidad, la picardía y el sentido del humor deben prevalecer.
La disposición de ambos es esencial para restablecer el erotismo en la relación.
Invente nuevas técnicas para producir el encuentro. Creatividad e inventiva constantes.
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