Yo tengo una frase: “de la pareja no puedes escapar”, porque con ella vives, sueñas, te levantas, te encuentras en el baño y no hay posibilidad de esconderse. Resulta la mejor terapeuta pues es la que finalmente te hace enfrentarte y ver tus propios errores. En ella encuentras lo más maravilloso y lo más horrible de ti.
Por otra parte, hablar de la pareja perfecta no precisamente implica hablar del amante perfecto. El concepto de la pareja perfecta para hombres y mujeres está relacionado con el estereotipo del príncipe y la princesa, es decir, de la forma en la que nos dicen que debe ser una pareja en el futuro. Por lo tanto cuando conoces a una persona que te atrae sueles deslumbrarte y sentir que llena todas tus expectativas y que es el amor de tu vida, cuando en realidad lo que haces es idealizarla.
¿Una mujer puede encontrar en su pareja al amante perfecto?
Quizá sí al principio de la relación cuando está enamorada y lo idealiza, pero esto cambia porque el deseo no se compromete. En este sentido no siempre deseas a tu pareja o no la deseas tanto. Recordemos que la idea de pareja está relacionada socialmente con la estabilidad y la seguridad, algo que te hace sentir muy cómoda y muy familiar, pero que finalmente termina con el deseo. Para que éste se mantenga se necesita lo contrario.
Es muy paradójico porque nos piden casarnos cuando nos encontramos más enamoradas que es también cuando más ciegas, sordas y mudas estamos; además queremos que también nos provean de estabilidad y seguridad. Cuando la realidad nos despierta y nos damos cuenta de que si bien hemos conseguido mucho, el deseo muy probablemente ha terminado. Con el amante es diferente porque nunca lo tienes realmente, siempre hay incertidumbre. ¡Qué fuerte!, ¿no?
¿Qué es más valioso el enamoramiento o el deseo?
Durante el enamoramiento puede existir el deseo, pero el deseo no necesariamente exige enamoramiento. Creo que depende del tipo de persona que seas y el momento de la vida por el que estés pasando. En lo personal te diría que a estas alturas de mi vida, a los cincuenta años, es más valioso el deseo; tal vez si tuviera veinte, lo más valioso sería el enamoramiento.
¿La falta de deseo en una pareja afecta el terreno sexual?
Fíjate que es interesante tu pregunta porque no necesariamente el deseo y la sexualidad están relacionados. El deseo puede ser sexual aunque no se realice, de hecho mientras menos se realice hay mayor deseo, no se puede desear lo que se tiene.
Aceptar que el deseo no se compromete nos posibilita entablar una relación de pareja en la que haya un compromiso, un proyecto de vida; y si soy consciente de que puedo administrar mi deseo, cuando a lo largo de mi vida me encuentre en una situación donde tenga que decidir si ejerzo mi deseo o no, podré hacerlo asumiendo las consecuencias.
Te puedo decir que siempre llega un momento en el que las parejas se encuentran con una especie de “Y”, o sea tienen que decidir por una u otra dirección para sus vidas. Creo que lo importante es que estén conscientes y que hablen al respecto, decir por ejemplo: “bueno somos consientes de que queremos estar juntos y esto no implica que se comprometa el deseo”. Hoy en día son los hombres quienes ejercen el deseo porque son quienes más hablan de él. Nosotras regularmente negamos que deseamos y por lo tanto intentamos impedir que el otro desee, lo cual es imposible.
¿Tiene algo que ver el deseo con el amor?
No. En una pareja el enamoramiento termina cuando empezamos a pedirle al otro que cumpla con nuestras expectativas o con lo que creímos que nos podía dar. Él o ella es como es y puede compartir pero no llenar tus vacíos. Cuando alguien pretende esto último inicia el desencanto.
En este sentido es importante considerar que estar con la persona es aceptarla tal cual es para acompañarse en la vida y dejar atrás la idea de obtener el placer de cumplir todos tus deseos y expectativas a través de ella. Por supuesto también hay que entender que seguramente nosotras tampoco somos lo que nuestra pareja espera. De cualquier manera, el tiempo se encarga de que tarde o temprano llegue el momento de enfrentar estas situaciones.
En cuanto al amor no olvidemos que se trata de una construcción social. Todos pensamos que el amor es el mismo aquí y en Tombuctú, lo cual es una falacia. Creo que ahora no hay ningún valor que sea universal; hay mujeres que matan a sus hijos por amor y hombres que lo hacen para honrar a su patria. La práctica profesional me ha enseñado que el concepto de amor está muy prostituido, creemos que es sacrificio, pérdida de integridad y actos que tienen mucho más que ver con otro tipo de cosas que con el amor mismo.
Para mí, el amor es encontrar la manera en la que me puedo quedar contigo en función de lo bien que me siento conmigo.
Por lo tanto y en el marco del festejo del mes del amor, me gustaría invitar a nuestras lectoras a dejar de culpar al otro de cómo se sienten. Analícense y encuentren lo que les hace sentir bien y mal, y con base en ello decidan cómo y a quién amar. Sin duda, cuando una es consciente de sus sentimientos y de lo que origina sus expectativas, es más libre; de esta manera puede entablar mejores y más sanas relaciones. Es lo que yo les deseo a todas y todos ustedes.