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Sexualidad
¿Qué tan rápido es rapidito?
En Sexualidad (Edición 15)

¿Qué tan rápido es rapidito?

Parte dos

(Eyaculación precoz)

Por María del Rosario Chaveste Gutiérrez

 

Algunos otros especialistas como el Dr. Dhesa mencionan que para nuestra cultura, la calidad de la erección es muy relevante para que el hombre tenga la certeza en su desempeño sexual y eleve su autoestima. Asimismo, detalla que según la encuesta Better Sex (Mejor Sexo), presentada en el más reciente Congreso de Mundial de Urología, que la confianza que tenga el varón en sí mismo es clave para la satisfacción sexual, tanto para ellos como para ellas.

Para Erica, el hecho de Ignacio eyaculara y perdiera la erección justo cuando ella apenas comenzaba a sentir placer, representaba una verdadera ofensa. Esto implicaba un problema tan grave en la pareja, que incluso habían llegado a hablar de divorcio. Durante la terapia, Erica expresó que sentía que su marido no la amaba y que, por lo tanto, no le interesaba que ella gozara de la relación sexual; de hecho, pensaba que Ignacio terminaba lo más rápido posible porque no disfrutaba en absoluto de su intimidad. Ignacio le aseguró que no era así, que él realmente deseaba que sus contactos sexuales duraran más tiempo, que  también se sentía frustrado y que no había percibido que ella no se sintiera amada, pero que por más que trataba no lograba contenerse y que la mayor parte de las veces le producía ansiedad más que placer. Después de un periodo de terapia sexual, la pareja pudo gozar de relaciones sexuales satisfactorias y el fantasma de la separación desapareció.

Existen mujeres que son muy sensibles al rechazo y pueden sentirse muy lastimadas porque piensan erróneamente que el hecho de que su pareja eyacule rápido tiene que ver con que no les importan los sentimientos y emociones de ellas, e incluso hablan de hostilidad y agresión hacia su persona.

Rodrigo, por su parte, se sentía sumamente frustrado a causa de la eyaculación precoz. Rosario no entendía muy bien qué era lo que le molestaba tanto a su pareja de la situación; ella decía que era feliz estando con él y no le importaba que sus relaciones no fueran tan prolongadas, sin embargo Rodrigo se sentía cada vez más temeroso de “fallar” y rehuía a la convivencia sexual con mayor frecuencia, inventando mil pretextos.  

En estas dos parejas, lo que me llamó la atención era ver que nunca antes de venir a terapia habían hablado de lo que les estaba pasando; sin embargo, tenían problemas entre ellos que posteriormente se explicaron como causados por la tensión que esta problemática sexual provocaba en ellos. Erica, por ejemplo, había dejado de tener atenciones con Ignacio y rechazaba las de él; se la pasaba mucho tiempo pensando en lo que “debía hacer” con su matrimonio, ya que para ella no estaba funcionando, se preguntaba a menudo si su marido le estaba siendo infiel y esto la hacía sufrir intensamente.

A su vez, Rodrigo andaba todo el tiempo de malas y en el trabajo comenzaba a crearse fama de conflictivo después de haber discutido muy fuertemente con dos compañeros que le hicieron una broma. La discusión había sido tan grave y por algo tan insignificante, que quienes estaban a su alrededor ya no se relacionaban con Rodrigo sino únicamente por cuestiones de trabajo, es decir, lo menos posible.

No sería del todo justo decir que la eyaculación precoz era la causa de todos sus problemas, pues como ya vimos hay personas para las cuales no es del todo un conflicto. La experiencia me hace pensar que los conflictos que se presentan en parejas con esta disfunción tienen mucho que ver con los significados que  le atribuyen al hecho de eyacular rápidamente y con las acciones que se toman para solucionarlo, ya que   finalmente, como dice la Dra. Kaplan, esta disfunción es en realidad un tipo de defecto de aprendizaje sexual.

 

Defecto de aprendizaje

Si tu pareja padece este problema es importante que sepas que muy probablemente no tiene nada que ver con el amor y el deseo que él sienta por ti sino con un problema de aprendizaje.

 

De acuerdo con diversos estudios, muchos hombres tienen sus primeras relaciones sexuales en condiciones en las que lo más importante es llegar al final lo más pronto posible. La primera vez de Manuel, por ejemplo, fue en casa de su novia. Se escaparon durante una fiesta familiar a la habitación de ella y tenían que hacerlo muy rápido, antes de que sus padres notaran su ausencia y comenzarán a buscarlos.

Antonio, por su parte, lo hizo por primera vez en el asiento trasero de su coche. Como podrán imaginarse, no era el lugar adecuado para “entretenerse” en un juego erótico prolongado y ni su pareja ni él tenían la experiencia suficiente como para saber que una relación amorosa es muchísimo más que sólo llegar al orgasmo.

Aunque muchos hombres comienzan su vida sexual de esta manera, no para todos implica que posteriormente van a eyacular “antes de tiempo” de manera frecuente. Son otros muchos factores los que contribuyen a que esta situación se presente y se mantenga.

Para Manuel, cuyos padres fueron sumamente estrictos en cuanto a las cuestiones sexuales, el tener relaciones antes de casarse implicaba cometer un pecado. A pesar de haberlas tenido, se sintió muy culpable posteriormente. Tiempo después, cuando se casó, el contacto sexual con su mujer le seguía pareciendo “sucio” y trataba de “cumplir como marido” de manera rápida y, claro está, no le resultaba satisfactorio en absoluto.

La Dra. Kaplan explica que “la causa inmediata y siempre presente de la eyaculación precoz es una falta de percepción de las sensaciones sexuales”. Esta habilidad para percibir los mensajes sensoriales es de vital importancia para dominar el reflejo de eyaculación, y es aprendido. Se puede comparar con la capacidad para notar que nuestra vejiga está llena y saber que necesitamos orinar; sin embargo, la mayor parte de la gente puede esperar hasta llegar al lugar adecuado para hacerlo.

Este mismo aprendizaje ocurre con la eyaculación en los hombres, y a decir de dicha autora, algunos de ellos, por las situaciones en las que se dieron sus contactos sexuales, no logran identificar adecuadamente las sensaciones sexuales necesarias para adquirir el control sobre su eyaculación. Estas situaciones pueden haber estado llenas de tensión por cuestiones externas, como en el caso de Antonio y en primera instancia de Manuel, quien no pudo aprender a reconocer sus sensaciones debido a la culpa que le causaba el hecho de sentir placer, como resultado de la educación recibida en su casa.

O pueden haber consistido en la tensión interna que implica el estar muy preocupado por su propio desempeño sexual, como en el caso de Rodrigo o Arturo, quienes en vez de gozar y relajarse, se presionaban por “hacer un buen papel”, criticándose a sí mismos o temiendo ser rechazados por sus parejas. Algunos otros hombres se encuentran tan al pendiente de las reacciones de sus parejas, que olvidan estar al tanto de sus propias sensaciones y son éstas las que les enseñan cómo adquirir control sobre la eyaculación.

La eyaculación precoz no supone un problema orgánico, salvo en algunas excepciones. El 99% de las eyaculaciones precoces se deben a cuestiones psicológicas y relacionales, particularmente en hombres jóvenes y en quienes han tenido este patrón en sus eyaculaciones desde siempre. Sin embargo cuando nuestra pareja, que anteriormente había tenido un control adecuado durante muchos años, lo pierde de repente, sobre todo si no ha estado sometido a un nivel de estrés fuera de lo común, puede estar hablándonos de un trastorno urológico como la uretritis; de enfermedades graves como diabetes, o alteraciones neurológicas (como la esclerosis múltiple) que dañan los nervios que controlan la eyaculación. Es por eso que resulta imprescindible consultar con un especialista si esta situación se ha dado en varias ocasiones después de muchos años de un control eyaculatorio adecuado.

 

Todo tiene remedio

La respuesta a esta pregunta es afirmativa, sobre todo si no existe ningún problema de tipo fisiológico. De hecho, el reconocimiento de las sensaciones que se dan justo antes de la eyaculación, son la clave para adquirir el control.

Muchas parejas buscan ayuda profesional y logran mediante el aprendizaje, y la ejecución de un programa de diversos ejercicios que implican la participación de ambos, tener coitos con la duración que complace a los dos miembros de la pareja.

La experiencia de terapia, además, les ayuda mucho a conocerse más íntimamente y a mejorar su comunicación con respecto a temas sexuales que antes no eran tocados ni de broma. Implica para los hombres y las mujeres aumentar la franqueza con respecto a sus gustos, sensaciones y fantasías, lo que aumenta considerablemente la confianza entre ellos y, por lo tanto, favorece relaciones sexuales más satisfactorias y plenas, no sólo por el hecho de eliminar la eyaculación precoz sino por tratarse de relaciones que implican mayor complicidad e intimidad.

No quisiera despedirme sin antes recordarles que no nacemos sabiendo tener relaciones sexuales, todo requiere un aprendizaje y, ¿por qué no?, un reaprendizaje cuando es necesario.

 

Dra. Ma. del Rocìo Chaveste Gutiérrez. Kanankil A.C., rchaveste@hotmail.com

  9867597.

                                              

 



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