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Sociedad
Cottolengo, 23 años salvando del alcohol a la familia
En Sociedad (Edición 30)

Por Rubí Briceño
Ocupar la mente en hacer deporte y cumplir con las responsabilidades que el albergue les confiere, además de la espiritualidad que favorece el autoanálisis y la creciente convicción de cambiar para recuperar a los seres queridos y la vida digna que merece todo ser humano, es en sí la terapia que ofrece Cottolengo, albergue católico y altruista para el alcohólico que desde hace 23 años trabaja en la entidad.
 
El apoyo psicológico y médico complementan el cuadro de atención que reciben los hombres que deciden poner fin al amargo y doloroso camino del alcoholismo. La tarea no es fácil, la convicción y la fuerza de voluntad son factores determinantes para el éxito o fracaso en el intento. Hasta ahora suman 5 mil 200 los agradecidos con la obra que iniciaran Juané Millet y el Canónigo Ignacio Kemp Lozano, sin contar con los integrantes de las familias que se han visto beneficiadas con la ausencia del alcohol en su entorno. Algunos de los hombres recuperados del alcoholismo vinieron en busca de ayuda desde otros estados de la República Mexicana y hasta de otros países como España, Belice y Argentina, ya que Cottolengo es el único lugar en su tipo en toda América Latina que brinda tratamiento gratuito.

 

San José Cottolengo es un santo de Turín que se dedicó a apoyar a los alcohólicos y en su honor se bautizó así al albergue ubicado en el periférico poniente de Mérida, donde normalmente habitan entre 100 y 120 hombres, cifra que crece a 150 en épocas como la navideña, carnaval y entre agosto y septiembre, en las que fiestas y celebraciones provocan euforia desbordada o depresión por añoranzas y recuerdos que orillan a la gente al consumo excesivo de alcohol.

 

Para apoyar esta labor altruista de los fundadores y de las hermanas Silvia, Ana María, Elvira y Rosa, de la congregación de San Vicente de Paul quienes se encargan de la atención de los inquilinos y del funcionamiento de la casa, Cottolengo cuenta con un Patronato que preside María Elena Gamboa Patrón, cuya función es conseguir recursos en especie o efectivo para continuar con la noble labor de acompañar a los enfermos durante los nueve meses que dura el tratamiento; tiempo similar al de la gestación humana que como en esta, permite el nacimiento de un nuevo ser con las ganas y el ímpetu de vivir y disfrutar de cuanto lo rodea.

 

Además de las necesidades espirituales de los internos, las físicas deben ser cubiertas puntualmente para asegurar su recuperación y para ello se requiere de insumos de limpieza para la casa y la ropa, alimentos, artículos y prendas de vestir, enseres domésticos, etc. Todo ello, Cottolengo lo obtiene a través de donativos de particulares o instituciones que saben de su labor. Sin embargo, es oportuno extender la invitación a la sociedad en general, tanto para conocer y difundir el servicio, como para apoyar con aportaciones en efectivo o especie, mismas que pueden llevarse directamente al albergue o contactar al teléfono 9442567 con María Elena Gamboa. L



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