Trastorno límite de la personalidad característico de Césares
En Reportajes
14 | Mayo | 2009
El trastorno límite de la personalidad se caracteriza por acciones impulsivas, inestabilidad en el estado de ánimo y relaciones interpersonales caóticas. Hasta ahora se desconocen las causas que contribuyen a este padecimiento lo cierto es que quienes lo padecen se comportan de forma impulsiva en áreas que tienen un potencial de autodestrucción, como el consumo de drogas, el alcoholismo y otros comportamientos de riesgo.
Entre los factores de riesgo están los problemas de abandono en la niñez o en la adolescencia, el abuso sexual, la vida familiar disociada y la falta de comunicación entre los miembros de la familia. Este trastorno de la personalidad tiende a ocurrir más a menudo en las mujeres y en pacientes psiquiátricos hospitalizados.
Algunas de sus características son:
· Relaciones intensas, caóticas e inestables: oscilando bruscamente de amor a odio y de nuevo amor. Las personas con trastorno límite de la personalidad hacen esfuerzos frenéticos para evitar el abandono real o imaginario.
· Dudas acerca de su identidad o imagen propia y tienden a ver las cosas en términos extremos, o todo es bueno o todo es malo.
· Nivel de responsabilidad por sí mismo bajo
· Manifestaciones frecuentes de irritabilidad inapropiada
· Actos recurrentes de crisis como hacerse cortes en las muñecas, tomar sobredosis o automutilarse
· Sentimientos de vacío y aburrimiento
· Intolerancia a la soledad
· Impulsividad con el dinero, el consumo de sustancias, las relaciones sexuales, el apetito desenfrenado y el hurto en tiendas
Los trastornos de personalidad se diagnostican sobre la base de una evaluación sicológica, al igual que los antecedentes y severidad de los síntomas.
Según asegura el psicólogo emocional Borwin Bandelow en un artículo que publica la revista científica alemana P.M.Perspective en su próxima edición. Un gran número de emperadores romanos como Calígula o Nerón, pero también Julio César, iniciador de la Roma imperial, sufrían el síndrome de Borderline, un trastorno límite de la personalidad (TLP) con una inestabilidad generalizada del estado de ánimo, de la propia imagen y de la conducta.
Eso explicaría el comportamiento extraño e incluso con fases de locura de muchos césares, el profesor de la Universidad de Gotinga asegura no era una consecuencia del poder alcanzado, "sino la condición para alcanzarlo".
Los dictadores romanos eran inestables emocionalmente y precisamente por ese motivo conseguían alcanzar la punta de la pirámide de poder en Roma, afirma el experto.
A la búsqueda de reconocimiento, los emperadores romanos no respetaban ni a los demás ni a si mismos, aunque los citados emperadores procedían todos ellos de familias destrozadas, el origen real de su locura se encontraba en una alteración congénita y hereditaria del sistema neurotransmisor, asegura Bandelow en un resumen de su artículo adelantado hoy por la revista científica alemana.
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