Conoce las cualidades de la Cereza
En Salud
13 | Noviembre | 2009
Aunque no es muy común su uso en México, la cereza es un fruto originario de Mesopotamia que es apreciada por sus propiedades curativas y limpiadores desde los tiempos de la Antigua Grecia.
La cereza es una fuente enorme de vitamina C y bioflavonoides, por ello, es un excelente antioxidante. Además contiene ácido elágico, sustancia que ayuda a la inhibir la reproducción de células cancerígenas.
Su alto contenido de hierro, magnesio, potasio, silicio y de provitamina A (beta-caroteno) contribuye a que, con el consumo regular, se reduzcan los niveles sanguíneos de ácido úrico en el cuerpo.
Consumir la pulpa o el zumo del pequeño fruto perteneciente a la familia de los melocotones puede resultar de gran beneficio para la salud de las personas, especialmente de las que están afectadas por la artritis.
Con una pulpa sabrosa, jugosa y refrescante, la cereza también contiene importantes propiedades curativas, entre ellas el efecto analgésico es el más característico.
Pero no a todas las personas le causa los mismos efectos o tienen la misma respuesta. Algunos aprecian un alivio en pocos días, en cambio otras no notan nada hasta que no han pasado tres o cuatro semanas consumiéndolas regularmente.
Que las cerezas ayudan a eliminar el ácido úrico es sabido desde hace siglos por los nutricionistas, o que le ha proporcionado un prestigio como alimento depurativo. El gran botánico sueco Linneo se curaba sus ataques de ácido úrico con cerezas.
La dosis que resulta eficaz quedó registrada en un estudio de 1950: comer entre 15 y 25 cerezas diarias o beber su zumo reduce los niveles de ácido úrico en la sangre y previene eficazmente los ataques. Desde entonces se han publicado muchos estudios que ratifican la eficacia del tratamiento.
La fibra y el potasio (210 mg por cada 100 g) de las cerezas favorecen la circulación intestinal y la eliminación de líquidos, lo que asegura el drenaje del sistema urinario y digestivo. Por la misma razón previenen la formación de cálculos renales y biliares.
La capacidad depurativa de las cerezas justifica que se utilicen para efectuar curas desintoxicantes. Estas pueden ser más o menos rigurosas: desde una minicura que consiste en desayunar únicamente cerezas (empieza con 100 gr. y día a día se aumenta la ración hasta 500 gr, en tres tomas a lo largo de la mañana), hasta una cura exclusiva, que consiste en comer sólo cerezas durante tres o cuatro días, a razón de dos o más kilos diarios.
El rojo intenso de las cerezas les confiere un aspecto atractivo y además es responsable de algunos de sus muchos efectos saludables.
Esa colorida intensidad se debe a las antocianinas, unos flavonoides de alto poder antioxidante, que en ellas se encuentra en más concentración que en ninguna otra fruta, con 25 mg por cada 100 g.
Las antocianinas de las cerezas son capaces de inhibir las ciclooxigenasas -acción que define su poder antioxidante- con más eficacia que la vitamina E.
Variedad de usos
* Como aportan pocas calorías (59 por cada 100g), fibra saciante y agentes diuréticos, resultan recomendables para las personas que deseen adelgazar.
* Los enfermos de arteriosclerosis se benefician de sus acciones antioxidante y depurativa.
* Las virtudes diuréticas y laxantes de las cerezas favorecen a las personas con estreñimiento o tendencia a retener líquidos.
* Su hierro (0,4 mg/100 g) las hace efectivas para las personas con anemia.
* Se recomienda también su consumo en caso de hipertensión y en los enfermos cardiacos y renales. Para los cólicos de riñón pueden prepararse tisanas con los rabos de cereza que se toman antes de cada comida.
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