¿Eres presa fácil de la compulsión?
En Tendencias
5 | Mayo | 2008
En ocasiones el placer excesivo que causa el hacer algo prohibido, comprar en exceso, comerse un chocolate a escondidas, realizar una apuesta o tomar cualquier riesgo puede ser una clara señal de que se es víctima de una compulsión y especialistas en ansiedad explican por qué esta es una adicción no toxica.
A menudo los afectados esconden el problema hasta de sí mismos, los comedores compulsivos por ejemplo buscan momentos en los que nadie puede darse cuenta de su ansia. Los adictos a las compras siempre sobregiran su crédito y deben grandes cantidades. Otra compulsión muy concurrida es el sexo, concentrarse en el placer del cuerpo para olvidar tensiones puede convertirse en una conducta difícil de controlar.
Especialistas en ansiedad explican que estas tendencias son una respuesta a la tensión, es una distracción que nos brinda placer y una preocupación distinta. Es la dependencia a una actividad habitual que escapa del control de la voluntad los comportamientos que se pueden considerar patológicos, pues entre la afición y la adicción solo hay una delgada línea.
Algunas personas caen en compulsiones o adicciones no tóxicas por escapar de alguna situación de angustia o tensión. Y por lo general se niegan el problema, no se consideran enfermos ni se sienten avergonzados.
Sin embargo el problema nunca desaparece y se complica más a consecuencia de las conductas compulsivas. Y es necesario afrontar el problema para salir del hoyo. Por lo tanto es importante pedir ayuda y evitar el autoengaño, es necesario detectar lo que nos causa angustia o ansiedad y pensar o escribir sobre ello de tal manera que podamos resolver los problemas alejándonos de la compulsión.
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