Inyéctale diversión a la sexualidad conyugal
En Tendencias
26 | Mayo | 2008
Después de algunos años de convivencia conyugal, es normal caer en la rutina; sin embargo, en una pareja donde no existe la aventura sexual, generalmente existe el riesgo de una infidelidad por lo tanto es necesario recuperarse del enfriamiento sexual.
Según la psicóloga estadounidense Rachek Copeland, el problema de la distancia emocional que trae consigo la rutina sexual tiene solución. Sólo basta un poco de imaginación y entusiasmo para volver a capturar la excitación del principio de la vida en pareja pues “alternar con extraños resulta absurdo cuando uno posee lo mejor en su propio hogar”.
Según la también autora de Cómo mejorar su vida sexual, se pueden poner en práctica una serie de técnicas básicas para añadir diversión al sexo conyugal.
• Recuerden el inicio. Recreen la primera cita. Sólo que esta vez se sentirán muy seguros de sí mismos. Vístanse de modo que su apariencia se parezca a la de aquel día. Procuren encontrarse en el mismo lugar u otro parecido. Mantengan la farsa hasta llegar a la cama y continúen reviviendo la nostalgia mientras hacen el amor.
• Liberen al niño que llevan dentro: la espontaneidad y la curiosidad pueriles. Intercambien recuerdos inocentes de su infancia sobre el sexo y el amor. Pregúntense mutuamente cuáles eran sus temores, si practicaron juegos sexuales. Comparen los detalles de la primera ocasión en que dieron un beso.
• Jueguen al médico y la enfermera. Si creen que resultaba divertido cuando eran unos niños, se llevarán una gran sorpresa.
• Organicen una fiesta “sólo para dos”. Un pastel con velas les ofrece la oportunidad de formular deseos para que la relación sea aún más estrecha de lo que ha sido hasta ahora.
• Hagan el amor en la cocina. Prueben con nuevos ingredientes: un par de besos en sitios inesperados, un pellizco por aquí y un mordisquito por allá. Después del sexo, relájense y disfruten de su cena.
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